
Para nosotras, es necesario antes de hablar de la desigualdad social en sí misma, plantear sus causas económicas, políticas y sociales. Para esto es necesario analizar las doctrinas y tener en cuenta los procesos por los que pasó el país.
La desigualdad social como consecuencia de la economía:
La historia de la sociedad capitalista no ha podido ser otra que la historia de la desigualdad. Un sistema socioeconómico basado en el quebramiento a la hora de disponer de los derechos elementales de apropiación y de los recursos que permiten producir los medios de satisfacción no puede traer otra consecuencia que el desigual disfrute y la diferencia a la hora de hacer frente a la necesidad.
El estudio de la desigualdad ha permitido siempre comprobar en qué efectiva medida no se trataba de un fenómeno resultado de la condición individual sino todo lo contrario, era la consecuencia del quebramiento grupal y de la conformación de la sociedad en dinámicas estancias, ya que está directamente originada por la distribución desigual del ingreso y la riqueza que es consustancial a la economía de mercado capitalista.
Según un estudio de la Unidad de Análisis de Políticas Económicas del gobierno boliviano (Udape), entre 1999 y 2001 los ingresos del 10% más rico de los bolivianos aumentaron 11%, mientras que el 10% más pobre perdió casi 20% de su ingreso.
En otras palabras, los ricos se vuelven cada vez más poderosos y los pobres cada vez más pobres. Las desigualdades en América Latina comenzaron a empeorar después de la década de los 70. En los 70 el capitalismo de Estado pudo disminuir en algo las diferencias , pero en los 80 éstas comenzaron a agrandarse fuertemente con la crisis de la deuda y tendieron a agravarse con los programas de ajuste estructural de los años 90, especialmente en la segunda mitad de la década. Entre 1993 y 1998, la región registró un crecimiento promedio de 4,7%, pero la desigualdad aumentó de igual manera. También contribuyen al ensanchamiento de la brecha otros factores estructurales, como la desigual distribución de la tierra.
Por otro lado, los altos impuestos aplicados por el estado también agravaron las diferencias sociales. El 80% de los impuestos en Bolivia recaen sobre el consumo, lo que demuestra la regresividad del sistema, ya que son los pobres los que consumen casi todos sus ingresos.
La desigualdad como consecuencia de las diferencias étnicas y políticas:
En los últimos años la situación de Bolivia fue muy compleja y se deriva de una ya larga situación de inestabilidad política, luchas sindicales, reivindicaciones campesinas y movilización indígena. Con la nueva Constitución se pretende asentar las bases de una nueva convivencia, lo que se ha denominado la “refundación” de Bolivia. Sin embargo, subsisten graves riesgos de fragmentación del Estado, entre el Oriente rico, propietario de las tierras y de los recursos naturales del país, y el Altiplano pobre, rural, configurado como un mosaico étnico y que representa el 70% de una población de unos 10 millones de habitantes. Esto es, lo que tradicionalmente han sido las dos “Bolivias”.
Desde el punto de vista político y social, el conflicto se está planteando en términos de clases sociales, en una sociedad donde apenas existe la clase media. Lucha de clases sociales entre, por un lado, los ricos (el 15% de la población aproximadamente), terratenientes, criollos o blancos, en cuyas manos se ha concentrado la práctica totalidad de la propiedad de las tierras más fértiles y las riquezas naturales del país, que se oponen a la reforma constitucional, a la reforma agraria, a la ampliación de derechos a la población indígena y a la redistribución de la riqueza nacional.
Y, por otro lado, están los pobres, mayoritariamente indígenas excluidos del reparto de las riquezas naturales y de la distribución del poder social y económico, viviendo casi siempre en un régimen de servidumbre en el interior de los grandes latifundios del país. A través del movimiento indigenista, del sindicalismo campesino y del Movimiento Sin Tierra , reclaman el reconocimiento y el respeto a sus derechos como individuos y como pueblo: sus derechos lingüísticos, su identidad cultural, étnica y religiosa, sus normas y mecanismos de resolución de conflictos (justicia comunitaria, designación de autoridades, diferentes formas de autonomía nacional…). Es decir, reivindican a la vez su derecho a la igualdad y su derecho a la diferencia, en base a los mismos principios democráticos que antes les habían negado ambos derechos.
La igualdad debe admitir las diferencias que identifican a los seres humanos. Los pueblos indígenas quieren ser iguales en el acceso al reparto del poder social y económico, a la vez que esperan que se respeten las diferencias culturales que los caracterizan como tales y sus propios espacios de poder social.
Soluciones para resolver la desigualdad social:
Para solucionar ésta profunda desigualdad es necesario emprender toda una labor legislativa de reformas institucionales y territoriales de gran calado. La sola aprobación de un nuevo texto constitucional no podrá resolver el problema de la pobreza y de la desigualdad social y económica, ni los conflictos identitarios .
Se hace necesario reforzar al máximo la legitimidad democrática de las instituciones políticas, para que estas puedan introducir reformas económicas y sociales que marquen las líneas de un nuevo modelo de desarrollo económico y ecológico.
Las posibles soluciones para reducir la brecha entre ricos y pobres y de algún modo mejorar la distribución de los recursos podrían ser: reformar la política tributaria regresiva, gastar más en la gente, distribuir de manera correcta la tenencia de la tierra, dar seguro de desempleo, subsidios, bono de natalidad, lactancia y asistencia familiar.
Es importante también considerar más gastos en educación y salud, la subvención de ciertos servicios básicos e intervenir directamente en el mercado.
El actual presidente Evo Morales es el primer presidente boliviano descendiente de pueblos originarios, interpreta como ningún otro presidente hasta este momento las reales necesidades de los pobres en Bolivia. Su gobierno trata en la medida de lo posible de implementar alguna de las medidas antes mencionadas.
Evo morales hizo todo mas democrático: "democrática participativa, representativa y comunitaria" y se abre, en forma oficial e innovadora, a las comunidades indígenas y campesinas del país. Esto ayuda en la participación de todos los habitantes de Bolivia, en la autodeterminación de los pueblos, en el respeto y la aceptación. En el de ber de utilizar los recursos naturales sin explotarlos. En vivir y dejar vivir.
He aquí la información acerca del problema interno en Bolivia desde la perspectiva de un periódico de allí :
http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=BOL&pagina=http://www.laprensa.com.bo
Bibliografía
http://www.fundacioncarolina.es/es-ES/nombrespropios/Documents/NP%20MJFari%C3%B1as%201108.pdf
http://www.rebelion.org/hemeroteca/bolivia/040509bol.htm
http://www.clarin.com/diario/2003/10/11/o-03202.htm
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